Primera entrada
Este nuevo blog ha sido creado en la madrugada del 26 de octubre de 2019. Lo que me motivó fue un deseo vago de escribir de manera regular (y coqueteando con la idea de escribir profesionalmente). ¿Para qué? Ensayaré algunas respuestas.
a) Vomitar ideas: Va un largo preámbulo. He pasado buena parte de los últimos cinco o diez años leyendo intensamente libros de filosofía, divulgación científica, matemáticas elementales y contenido de actualidad política en internet. También un tiempo me dediqué a ver videos educativos en youtube. También suelo releer los artículos académicos y/o fragmentos de libros que dejo leer a mis alumnos (a pesar de que la mayoría de las veces me resultan muy familiares). A eso podemos sumar que algunos de mis amigos están elaborando una tesis de posgrado y suelen hablar de ella, o en general son personas afectas a la teoría o a "intensear" cuando conversan. De manera conversa, durante todo ese tiempo no he escrito más que una tesis doctoral de un tema muy especifico (la naturalidad del conocimiento) y artículos derivados de la misma tesis. Quizá hay excepciones que se me escapan, pero no son representativas. Pienso que escribir podría ayudarme a balancear las cosas, estructurando las cosas que he aprendido y las nuevas dudas que me ha generado. Darle vida a un cuerpo de conocimientos que amenaza con volverse enciclopédico.
b) Ganar dinero: Como dije al inicio de esta entrada, he pensado en la idea de escribir profesionalmente, entre otras cosas, para complementar mis ingresos. (También juega un papel la envidia. Me da la impresión de que muchos escritores de oficio tienen ideas muy pobres o en el mejor de los casos mediocres, y que tienen un mayor impacto en el espacio público por tener la capacidad de expresarlas de manera atractiva y elegante). Pienso que a pesar de que no he cultivado la escritura (no-académica) en muchos años, no es solamente un sueño guajiro. En primer lugar, al ser un profesor de filosofía no estoy tan lejos del oficio como lo estaría, digamos, un contador. Si bien mis estudios y clases se han avocado a la lógica, a la epistemología y a la filosofía de la ciencia he estado en continuo contacto con colegas que trabajan temas menos áridos y más cercanos a las humanidades (en sentido tradicional). Por otra parte, aunque un ensayo literario no se reduce al contenido y su estructura, me parece que son la parte más importante; y si bien la argumentación no-académica es bastante diferente a su contraparte, la intersección no es completamente trivial. (Sobre la posibilidad de escribir otros géneros literarios no diré nada por el momento, pero me parece que tampoco empezaría en ceros).
c) Mejorar la psique: Un tercer motivo, es que sospecho que escribir cotidianamente puede resultar terapéutico. Mucho de lo que escriba posiblemente será de carácter autobiográfico y servirá para ordenar algunos pensamientos y sucesos. También la sensación de completar algo —aunque sea inconsecuente– suele ser útil. Y también la concreción en un texto es una forma de ponerle fin a los pensamientos rumiantes. [citation needed] Finalmente, ver plasmadas algunas de mis lecturas en comentarios me hará sentir mejor (menos causalmente inerte).
d) Practicar: El último motivo que señalaré, es que escribir otro tipo de textos puede ayudarme también en mi profesión. A pesar de que mis colegas encuentran mi retroalimentación valiosa cuando hago preguntas en sus exposiciones o asisto a seminarios, no he logrado publicar artículos de investigación. Esto lo atribuyo a una falta de estructura y a no haber desarrollado lo suficiente la habilidad de escribir textos no sólo académicos, sino estructurados. Por ello, es muy probable que escriba también en inglés en esta bitácora.
Cuando empecé a escribir esta entrada pensé que habría más motivos, pero ahora que releo la entrada rápidamente pienso que estos cuatro son suficientes como para que valga la pena intentarlo. A ver qué tal.
a) Vomitar ideas: Va un largo preámbulo. He pasado buena parte de los últimos cinco o diez años leyendo intensamente libros de filosofía, divulgación científica, matemáticas elementales y contenido de actualidad política en internet. También un tiempo me dediqué a ver videos educativos en youtube. También suelo releer los artículos académicos y/o fragmentos de libros que dejo leer a mis alumnos (a pesar de que la mayoría de las veces me resultan muy familiares). A eso podemos sumar que algunos de mis amigos están elaborando una tesis de posgrado y suelen hablar de ella, o en general son personas afectas a la teoría o a "intensear" cuando conversan. De manera conversa, durante todo ese tiempo no he escrito más que una tesis doctoral de un tema muy especifico (la naturalidad del conocimiento) y artículos derivados de la misma tesis. Quizá hay excepciones que se me escapan, pero no son representativas. Pienso que escribir podría ayudarme a balancear las cosas, estructurando las cosas que he aprendido y las nuevas dudas que me ha generado. Darle vida a un cuerpo de conocimientos que amenaza con volverse enciclopédico.
b) Ganar dinero: Como dije al inicio de esta entrada, he pensado en la idea de escribir profesionalmente, entre otras cosas, para complementar mis ingresos. (También juega un papel la envidia. Me da la impresión de que muchos escritores de oficio tienen ideas muy pobres o en el mejor de los casos mediocres, y que tienen un mayor impacto en el espacio público por tener la capacidad de expresarlas de manera atractiva y elegante). Pienso que a pesar de que no he cultivado la escritura (no-académica) en muchos años, no es solamente un sueño guajiro. En primer lugar, al ser un profesor de filosofía no estoy tan lejos del oficio como lo estaría, digamos, un contador. Si bien mis estudios y clases se han avocado a la lógica, a la epistemología y a la filosofía de la ciencia he estado en continuo contacto con colegas que trabajan temas menos áridos y más cercanos a las humanidades (en sentido tradicional). Por otra parte, aunque un ensayo literario no se reduce al contenido y su estructura, me parece que son la parte más importante; y si bien la argumentación no-académica es bastante diferente a su contraparte, la intersección no es completamente trivial. (Sobre la posibilidad de escribir otros géneros literarios no diré nada por el momento, pero me parece que tampoco empezaría en ceros).
c) Mejorar la psique: Un tercer motivo, es que sospecho que escribir cotidianamente puede resultar terapéutico. Mucho de lo que escriba posiblemente será de carácter autobiográfico y servirá para ordenar algunos pensamientos y sucesos. También la sensación de completar algo —aunque sea inconsecuente– suele ser útil. Y también la concreción en un texto es una forma de ponerle fin a los pensamientos rumiantes. [citation needed] Finalmente, ver plasmadas algunas de mis lecturas en comentarios me hará sentir mejor (menos causalmente inerte).
d) Practicar: El último motivo que señalaré, es que escribir otro tipo de textos puede ayudarme también en mi profesión. A pesar de que mis colegas encuentran mi retroalimentación valiosa cuando hago preguntas en sus exposiciones o asisto a seminarios, no he logrado publicar artículos de investigación. Esto lo atribuyo a una falta de estructura y a no haber desarrollado lo suficiente la habilidad de escribir textos no sólo académicos, sino estructurados. Por ello, es muy probable que escriba también en inglés en esta bitácora.
Cuando empecé a escribir esta entrada pensé que habría más motivos, pero ahora que releo la entrada rápidamente pienso que estos cuatro son suficientes como para que valga la pena intentarlo. A ver qué tal.
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